viernes, enero 07, 2011

LA LIBRERÍA de Penelope Fitzgerald

La librería

Penelope Fitzgerald

Ed. Impedimenta, Madrid, 2010

Traducción de Ana Bustelo

ISBN: 9788493760144


La librería es una novela deliciosa sobre los libros y el mundo que los rodea. La protagonista, Florence Green,  decide abrir una librería en un pequeño pueblo inglés. Evidentemente, no intenta hacer un gran negocio, es algo más profundo, un intento de realizarse, de explorarse a sí misma, de ver a qué nuevos caminos le llevará su aventura.
Pero las cosas no son fáciles en las comunidades pequeñas, tan cerradas, con poderes antiguos que siguen pesando en la sociedad actual, y Florence se tendrá que enfrentar a muchas vicisitudes. En medio de todo esto, el papel que jugará un libro de Nabokov, escandaloso en su época: Lolita.
Los personajes secundarios son a cual más interesante: la niña que ayuda en la librería que, a veces, es la más lúcida; los “lectores” y compradores, la “gente bien” del pueblo y, por supuesto, el poltergeist que habita en la casa de la librería, que aporta su toque de fantasía creíble y divertida.
El ritmo narrativo es lento y la descripción, minuciosa. Hay momentos en los que avanzas en la lectura sumergida en un mundo de matices y sensaciones y con la impresión de que no ha pasado nada. Es el estilo de Fitzgerald, que te permite recrearte en el placer de la lectura mientras te lleva a esa Inglaterra de mitad del siglo XX, a ese pequeño pueblo que representa a una sociedad cerrada, en la que todos se conocen y en la que todos quieren intervenir, y completamente diferente de la vida en las grandes ciudades.
La edición y la traducción  están muy cuidadas. Es un libro muy agradable y recomendable para todo aquel que guste de los libros sobre libros.


Biografía facilitada por la editorial:
Penelope Fitzgerald, de soltera Knox, nació en 1916. Era la hija del editor de Punch, Edmund Knox, y sobrina del teólogo y novelista Ronald Knox, del criptógrafo Dilly Knox y del estudioso de la Biblia Wilfred Knox. Fue educada en caros colegios de Oxford. Durante la segunda guerra mundial trabajó para la BBC. En 1941 se casó con Desmond Fitzgerald, un soldado irlandés, con el que tuvo tres hijos. Durante algunos años vivió en una casa flotante en el Támesis. Autora tardía, Penelope Fitzgerald publicó su primer libro en 1975, a los cincuenta y ocho años, una biografía del pintor prerrafaelita Edward Burne-Jones. En 1977 publicó su primera novela, The Golden Child, una historia cómica de misterio ambientada en el mundo de los museos. A lo largo de los siguientes cinco años publicó cuatro novelas vagamente autobiográficas, que la consagraron como una de las figuras más importantes de la nueva narrativa inglesa, comparable a Iris Murdoch o A. S. Byatt. Con La librería (1978) fue finalista del Booker Prize, premio que finalmente consiguió con su siguiente novela, A la deriva (1979, Mondadori, 2000). Siguieron Human Voices (1980) y At Freddie’s (1982). En este punto, Fitzgerald declaró que ya estaba cansada de escribir sobre su propia vida, y se decantó por la novela que desvelaba hechos y acontecimientos del pasado, desde un punto de vista histórico. La primera de ellas sería Innocence (1986), desarrollada en la Italia de los años 50 y que narraba la historia de amor entre la hija de un aristócrata arruinado y un médico comunista. En 1988 publicó El comienzo de la primavera (próximamente en Impedimenta), que tiene lugar en el Moscú de 1913, protagonizada por un pequeño impresor inglés perdido en los albores de la Revolución rusa. Siguieron The Gate of Angels (1990) y La flor azul (1995, Mondadori, 1998), centrada en la vida del poeta alemán Novalis. Penelope Fitzgerald murió en Londres en abril del año 2000.

2 comentarios:

leersinprisa dijo...

Le tengo unas ganas tremendas a este libro, y cada vez leo más reseñas positivas! Le subo un punto más en el ranking de mis pendientes.

Carmen dijo...

Pues yo he leído de todo, positivas y al menos, acusándole de ser lento y no pasar nada. Y como a mí me gustan los libros en los que no pasa nada... pues me lo he comprado. Pero todavía no me he puesto con él...
Un beso,